Los medios de comunicación nunca son neutrales, (aunque proclamen que quieren ser imparciales), acerca de qué noticias proporcionar, cómo ofrecerlas, en qué momento, en qué contexto y con qué relevancia. También eligen entre acercarse lo más posible al núcleo de la noticia o dispersarse en anécdotas fragmentarias o distractivas, cuando no en la simple manipulación. Los trucos para ?usar? la información son cuasi infinitos. Lo éticamente esencial del informador es tener voluntad de objetividad. Pero ello es arriesgado para su sueldo y estatus si sus empleadores -dueños de los medios- ya han tomado partido por alguno de los sectores de las clases dominantes y no están resueltamente a favor de las clases dominadas. En esas estamos también en Euskal Herria A nosotros, la gente de a pié, nos toca discernir y evitar el engaño y la manipulación . Es posible y saludable hacerlo. Ez daude Erantzunak mezu honetan...