UNIFICAR CRITERIOS, CENTRAR LAS LUCHAS, GANAR EN EFECTIVIDAD
¡Hay que unificar la lucha de los trabajadores de las empresas con problemas!
¡Contra los EREs y en defensa de todos los puestos de trabajo!
Análisis de la situación
Los empresarios y los bancos han conseguido unas ganancias de escándalo en los últimos 16 años y los trabajadores, por el contrario,
*han sufrido un aumento de la precariedad,
*hemos perdido poder de compra,
*se ha abaratado el despido,
*ha aumentado la presión en el trabajo
*y se nos han ido arrebatando los derechos que habíamos conseguido por medio de muchas luchas. La experiencia nos ha enseñado claramente que lo que se embolsan los empresarios se nos es quitado a los trabajadores.
La economía capitalista está entrando en una profunda crisis nunca vista hasta ahora. Vemos que todo el dineral de ayudas que los gobiernos del mundo (Obama, Zapatero, Sarkozy, Ibarretxe......) están destinando a los bancos y a los empresarios, no sirven para solucionar la crisis. Eso sí: la deuda de la Administración Pública está aumentando espectacularmente mientras nos dicen que que “no hay otra salida”. ¡Mentirosos! Todo este dinero público se tendría que destinar para mantener los puestos de trabajo y no para ayudar a los banqueros.
CONFEBASK, Asociación de Empresarios Vascos y la CEOE siguen exigiendo al Gobierno Vasco, al Navarro y al de Madrid que
*acepten los EREs,
*que permitan cambiar a los trabajadores fijos por trabajadores eventuales,
*que flexibilicen más los contratos
*y que den más dinero a las empresas.
Sin embargo, no somos los trabajadores los responsables de la crisis mundial ni empresarial, por lo tanto no hay ninguna razón para que los trabajadores tengan que pagar las nefastas consecuencias de la crisis. Los trabajadores no hacemos otra cosa sino trabajar para sostener a nuestras familias y no podemos permitir que se cierre ninguna empresa ni se despida a ningún trabajador.
Ahora los empresarios quieren seguir manteniendo sus tasas de ganancia. Los Expedientes de Regulación de Empleo en contra de los trabajadores están aumentando en Euskal Herria y esto trae como consecuencia el aumento indiscutible de la lucha de clases.
Estas últimas semanas hemos visto cómo se ha expresado el cabreo de la gente trabajadora mediante las movilizaciones y la participación en las luchas en torno a los EREs. Es una rebeldía justa y muy digna. Necesaria pero aún limitada. Es importante comprobar que estos EREs no se pueden paralizar empresa a empresa. La mejor respuesta contra los capitalistas es unificando en la lucha a todas las empresas que los sufren llamando a toda la clase trabajadora a la unidad en defensa del puesto de trabajo y de unas condiciones laborales dignas.
Las directivas sindicales tienen ante sí el reto de llamar a sus afiliados a dar respuestas unificadas, firmes y de gran aliento ( paros, huelgas zonales o generales, movilizaciones masivas, agitación permanente.......) en contra de la ofensiva de la patronal. Los plantes y las revueltas potentes de los trabajadores son las que hacen visible, en definitiva, que el poder de paralizar la sociedad capitalista reside en las manos de la clase trabajadora y que sin el permiso de los trabajadores, los transportes, la educación y los hospitales, etc., no podrían funcionar. Ahí reside su fuerza, que hoy es inmensa. La gente trabajadora, cada vez más humillada y explotada, sigue anhelando y exigiendo cada día a sus organizaciones y líderes naturales que marquen y se impliquen en una línea de actuación clara, resuelta y de gran aliento contra su explotación. Los trabajadores no nos merecemos líderes apocados, sumisos, contemporizadores con el gobierno y la patronal ni líderes retóricos que no pasan nunca a la acción directa y colectiva contra el sistema. Los trabajadores nos merecemos un liderazgo resolutivo y nos uniremos a quien lo ejerza con decisión y honradez
El único camino es la lucha de los trabajadores
Han quedado ya claras en todo el mundo qué consecuencias han producido las “políticas de pactos” que han utilizado la mayoría de los sindicatos: Las condiciones de trabajo se han degradado totalmente. Los trabajadores necesitamos unos sindicatos que luchen y no podridos dirigentes reformistas vendidos a la patronal y al capitalismo. Es imprescindible en todo el mundo recuperar a los sindicatos para lo que fueron creados, para defender a la clase trabajadora y para hacer frente a la ofensiva empresarial a la que nos enfrentamos en este contexto de crisis del capitalismo.
La participación de los trabajadores e impulsar la lucha es el único camino para el éxito y los sindicatos tienen una responsabilidad total en este trabajo. Es necesario organizar movilizaciones dirigidas hacia la administración para que no acepten los EREs y los cierres de empresas. Solamente la presión de movilizaciones masivas de la clase trabajadora puede lograr que las diferentes administraciones no acepten los EREs. Por ejemplo, no fue otra cosa que las luchas de los trabajadores de JASO las que lograron echar para atrás los despidos programados por la Diputación de Gipuzkoa.
Es básico llevar a la calle la pelea de cada empresa. Cada lucha particular se ha de dirigir a toda la clase trabajadora para recabar de ella solidaridad y ayuda. Es posible y necesario extender al colectivo trabajador la lucha por la defensa del puesto de trabajo,
*creando piquetes informativos,
*repartiendo miles de hojas de mano en los polígonos industriales en torno a cada lucha,
*juntándose con los comités de empresa y organizando asambleas informativas.
*Con otras diferentes propuestas imaginativas......
Es básico impulsar la solidaridad ya que solamente estando juntos en la lucha podemos conseguir para todos condiciones de trabajo dignas y mantener todos los puestos de trabajo.
Un necesario e importante paso es aunar la lucha de los trabajadores que tienen problemas en sus empresas. En este sentido fue esclarecedora la manifestación unitaria que los comités de empresa con problemas de EREs organizaron en Nafarroa. Ese es el camino. Las luchas no hay que aislarlas empresa a empresa sino que el objetivo ha de ser unificar la lucha de todos los trabajadores..Las movilizaciones masivas, tipo huelga general u otros modelos potentes de actuación colectiva, además de suponer una gran presión para el gobierno y las empresas, podrían servir para que los trabajadores recuperaran la confianza en la lucha y para tomar fuerza. Esto es a lo que temen los gobiernos y las patronales: a una lucha generalizada y unida de los trabajadores, y a un fuerte movimiento que no puedan controlar ellos y sí las organizaciones naturales de los trabajadores
En estos momentos de auge de la presión patronal y gubernamental compinchada con ella, el eje principal de la lucha tiene que ser el mantenimiento de todos los puestos de trabajo. No podemos admitir ni un solo despido de ningún trabajador. Sin duda, la crisis es profunda y grave, pero no debemos permitir que los empresarios se valgan de ella para despedir a los trabajadores.
Para organizar la lucha, es necesaria la participación de todos los trabajadores. No es posible que los comités de empresa y las directivas sindicales tomen las decisiones a espaldas de los trabajadores, más bien se ha de promover la participación de la gente trabajadora de base en cada centro de trabajo facilitándole información contrastada de lo que realmente está sucediendo y alentando respuestas colectivas acordes a sus intereses de clase (y no de sumisión a mentirosos intereses de “paz social” u otros cantos de sirena que, en definitiva, no hacen sino perpetuar la opresión y la explotación del pueblo trabajador)
Hay que organizar un comité de lucha, comité de huelga, comité de fábrica (o como se quiera llamar) en las empresas en conflictos para llevar adelante lo que decida la asamblea. Es importante que los delegados de este comité sean trabajadores de la empresa y sean del comité de empresa o no, que sean conocidos por todos los trabajadores de ella, elegidos democráticamente y que puedan ser sustituidos en cualquier momento por la asamblea.
Esta lucha es una lucha por nuestro futuro personal y colectivo. Tenemos derecho a vivir y trabajar dignamente y estamos hartos de le precariedad, paro y explotación a que nos someten grupos de población minoritarios y acaparadores del dinero y poder público que a todos nos pertenece. Demostraremos a los empresarios y sus gobiernos que no vivimos para ser explotados. Que no somos trabajadores de usar y tirar. Que existe, es viable y completamente necesaria una alternativa, un modelo, socialista para vivir y trabajar dignamente
¡No a los despidos ni al los EREs! ¡En defensa de todos los puestos de trabajo!
¡¡Trabajadores en crisis, trabajadores en lucha!!
Donostia, enero de 2009
APORTACIÓN AL DEBATE EN NAZIO EZTABAIDA GUNEA
La soberanía de EH se marca como objetivo del Plan Nacional 08-09.. En este contexto quisiera aportar algunos apuntes concatenados por si pueden servir para despertar y alentar otras reflexiones
1.- Al hablar del sujeto político para la construcción nacional, se apunta la necesidad de “ir vertebrándolo”. El problema es que, dentro de la población de EH, ese sujeto sólo se configura y actúa como tal -es decir : con consecuencias prácticas- en cuanto se hace consciente del problema de “negación como nación” de EH y actúa en consecuencia. Y no sólo en cuanto se configura de modo teórico, abstracto o emocional, sino en cuanto tal negación afecta a sus intereses particulares y sociales.
2.- Es constatable, sin embargo, que, dentro de la población que hemos tomado conciencia de esta “negación como nación”, nos dividen muchos intereses que paralizan, aplazan o desvían la resolución de este problema central. De ese modo, la acumulación de fuerzas teóricamente ansiada por todos, se vuelve muy dificultosa o, incluso, imposible
3.- No es ningún descubrimiento especial la constatación de que los intereses que dificultan la resolución de la “opresión estructural” que padecemos como nación, se ubican -primordialmente- en los diferentes modelos de sociedad “nacional” a la que aspiramos y contribuimos a hacer posibles las gentes del polo nacionalista-abertzale (por no hablar de la influencia del sector poblacional de obediencia española). O, por decirlo con otras palabras, en el diferente grado de confianza-colaboración o crítica con que percibimos y actuamos dentro del sistema capitalista actualmente vigente para “adecuarlo” o relevarlo en la EH actual y en la que aspiramos a construir. La misma existencia de EH está radicalmente condicionada por la aceptación o descarte de este modelo de organización social
4.- El modelo sociopolítico vigente en EH, como a nadie se le oculta, se caracteriza por estar basado en el predominio del clasismo social capitalista que intenta patrimonializar en unos pocos grupos-clases sociales la riqueza y el poder generados por toda la población. Las élites burguesas de nuestro país tuvieron su oportunidad histórica de liderar el nacimiento progresista de EH en las primeras décadas del siglo pasado, pero aquella oportunidad fue desaprovechada y derivó en un apaño más o menos vergonzante con los poderes reales-fácticos gran-burgueses de España y Francia (principalmente) y , consecuentemente, en hacer enormemente dificultosa hasta el día de hoy la misma existencia de EH, tal como se constata en el documento de “Análisis de la Situación”.
5.- Por eso, hablar de “vertebrar el sujeto político”, en referencia al mundo nacionalista-abertzale, debería suponer algo más que una frase “sugerente” y habría de referirse -como parece deducirse implícitamente del documento citado - al polo social integrado por las clases populares-trabajadoras actualmente dependientes económica, política y socialmente de las clases dirigentes de este sistema capitalista en EH. A mi modo de ver, una correcta resolución de nuestro problema nacional ha de encarrilarse no a intentar remediar los problemas “nacionales” del polo burgués (grande y/o pequeño) vasco, sino a atender al protagonismo del polo “pueblo trabajador” y más en concreto a implementar la eficacia social de los agentes y dirigentes de ese polo (sindicales, sociales y políticos). Este polo es el que merece “vertebrarse” y constituirse en sujeto de referencia para el resto de la población, por medio de alternativas afincadas en modelos de democracia participativa (auzolan) .
6.- La acumulación de fuerzas en torno a las alternativas por las que luchan los agentes sociales del movimiento popular está produciéndose continuamente, según los datos que se recogen en los dos documentos de NEG. Pero esas alternativas sectoriales aún no han llegado a constituirse en una levadura lo suficientemente poderosa como para transformar la masa poblacional general El pulso feroz que actualmente vivimos entre la concepción institucional de entender la democracia política en la resolución de nuestro problema nacional (ventajista para la elite económico-política de EH) y entre la concepción o modelo participativo de entender la democracia, nos revela cuáles son las diferentes fuerzas sociales que están el liza por atraer hacia sus propios modelos de convivencia al resto de la población de EH.
7.- En realidad, el polo de las clases dirigentes institucionales (y las personas y sub-sectores aliados) que se rigen por criterios y propuestas de corte capitalista no tienen respuesta eficaz para solucionar la “negación como nación” de EH. Su intento de protagonismo popular (devenido hoy en populismo) se evidencia una y otra vez como un una trampa para la mayoría social, ya que aplaza indefinidamente la resolución de las aspiraciones de soberanía que predica su retórica nacionalista . Por el contrario la alternativa progresista-socialista por una democracia participativa que están impulsando los agentes del polo “pueblo trabajador”, está pasando (mediante propuestas prácticas en el camino hacia la soberanía) de ser posible, a ser deseable y a ser factible e incluso necesaria o imprescindible en la percepción de la mayoría social.
8.- Pero siendo la vía del auzolan popular perceptible y adecuada, habrán de afinarse más, por un lado, las herramientas de “convencimiento” social acerca de la validez-eficacia de esas herramientas (en sus métodos y en su contenido), y por otro lado, habrá que unificar en un planteamiento político consensuado la diversidad de esfuerzos que se realizan a favor de la construcción nacional.. La pregunta es si en el momento coyuntural que atravesamos, es suficiente (aunque siga siendo imprescindible) la concentración de fuerzas del polo abertzale popular bajo el lema de “actuar con visión nacional” . En concreto, -y después del crudo análisis planteado en el documento de “Análisis de la Situación”- habrá que plantearse si no es más oportuno, en el actual momento represivo y antidemocrático, aunar fuerzas en un objetivo previo : El objetivo de : “democracia para EH” (“todas las personas todas las opciones, todas las ideas”). Liderar en estos momentos la lucha por este objetivo supone -a mi modo de ver- posibilitar siguientes pasos del proceso.
9.- Para evitar la dispersión de fuerzas y el desaliento habrá que tener claro que :
a.) -No hay solución posible a nuestra existencia nacional dentro de las coordenadas económicas, políticas e ideológicas del capitalismo. Ello no quiere decir ni mucho menos que haya que desistir en las peleas contra la opresión estructural que se manifiesta en tantos campos sociales, sino orientar esta pelea a fortalecer un modelo alternativo de poder democrático popular. A fortalecer un contrapoder popular
b) .- Teniendo claro que no vamos a poder conseguir nuestra liberación nacional mediante la reforma “por dentro” de este sistema, ni nos van a permitir hacerlo mediante la legalidad (¿?), la ética, la buena voluntad ni la política institucional centralista o autonómica vigentes, necesitamos dotarnos de una más afinada alternativa política de democracia popular-participativa enraizada en la experiencia de auzolan que venimos practicando.
10.- Queda pues por delante la tarea de aunar y vertebrar fuerzas populares que siendo objetivamente las que soportamos este sistema social, no asumimos subjetivamente nuestra condición del liderazgo que lógicamente nos corresponde. Por una parte se trata de pelear contra las dinámicas ideológicas y represivas que activan permanentemente las clases dominantes intentando penalizar, hacer desistir, apartar y confundir a la mayoría social dominada, y, por otra parte, se trata de persistir en afianzar-incrustar en la conciencia de las clases sociales dominadas, la posibilidad auténtica de dar a luz una EH para nosotr@s (para la mayoría social) . Esta conciencia que aparece una y otra vez en la multitud de iniciativas de los agentes sociales populares, merece extenderse y reelaborarse a un nivel político y de manera consensuada en una alternativa política por una democracia participativa realista. Se trata, en una palabra, de fijar sencilla y contundentemente, en la conciencia de la mayoría social, un modelo viable de democracia popular participativa al que apuntan todas las luchas populares frente al exclusivismo y particularismo de la gestión sociopolítica de las clases dominantes.
11.- Este tipo de conciencia y de poder asumido como real-posible por la gente del pueblo, posibilita que las luchas por un modelo de democracia popular en todos los ámbitos (laboral-económica, social y política), se realice con éxito, aunque ese éxito no sea completo a corto plazo ni bajo un único esquema de resolución. Por supuesto, las alternativas políticas no se ganan sólo demostrando teóricamente su justeza, racionalidad, honestidad, etc , sino peleando por ellas. Mejorando continuamente las propuestas-sugerencias que se deducen de la lucha práctica por conseguirla y reajustando los errores que suceden por el camino. Pero con una firme confianza en la justeza de los planteamientos básicos.
En resumen :
1.- Sin estar tan pendientes de los rifirrafes entre las fuerzas socio-políticas de obediencia al sistema capitalista en EH (sean españolistas y vasquistas) al polo social popular nos conviene prioritariamente afianzar-vertebrar en nuestro espacio social (la mayoría social popular- trabajadora) nuestra propia alternativa de resolución del problema nacional
2.- En esa franja social se ubica -a mi modo de ver- el único sujeto político que puede liderar la construcción nacional en el momento actual, recogiendo métodos y contenidos de actuación sacados de las experiencias de auzolan (y mejorados). Vertebrar esa franja social supone convertirla en sujeto activo, sacándola de la pasividad y la sumisión a que les impulsa la ideología dominante.
3.- El sentido y caracterización del cambio político hacia la autodeterminación y la territorialidad de EH que puede liderar el polo popular-trabajador, no puede orientarse sino hacia objetivos de extracción socialista . De un socialismo no doctrinario o retórico sino recogedor de las mejores enseñanzas de los luchadores históricos y contemporáneos en pro de nuestro socialismo identitario y dando cancha y apoyo, desde ya, al liderazgo de las gentes más honradas y capaces de este polo social.
4.- En la coyuntura no-democrática actual, el objetivo previo inmediato de nuestra pelea es el que se resume en el lema “Democracia para EH”, ya que su consecución se revela como la llave para cualquier otro paso posterior en el proceso hacia la resolución del nuestro problema nacional. Un objetivo que tiene dos frentes de actuación : por una parte, le crítica a la democracia de cartón piedra actual y por otra la revalorización de los contenidos y métodos de la democracia participativa popular.
M.P.
Donostia, 2008 - 10 - 21
APORTACIÓN AL DEBATE EN NAZIO EZTABAIDA GUNEA
La soberanía de EH se marca como objetivo del Plan Nacional 08-09.. En este contexto quisiera aportar algunos apuntes concatenados por si pueden servir para despertar y alentar otras reflexiones
1.- Al hablar del sujeto político para la construcción nacional, se apunta la necesidad de “ir vertebrándolo”. El problema es que, dentro de la población de EH, ese sujeto sólo se configura y actúa como tal -es decir : con consecuencias prácticas- en cuanto se hace consciente del problema de “negación como nación” de EH y actúa en consecuencia. Y no sólo en cuanto se configura de modo teórico, abstracto o emocional, sino en cuanto tal negación afecta a sus intereses particulares y sociales.
2.- Es constatable, sin embargo, que, dentro de la población que hemos tomado conciencia de esta “negación como nación”, nos dividen muchos intereses que paralizan, aplazan o desvían la resolución de este problema central. De ese modo, la acumulación de fuerzas teóricamente ansiada por todos, se vuelve muy dificultosa o, incluso, imposible
3.- No es ningún descubrimiento especial la constatación de que los intereses que dificultan la resolución de la “opresión estructural” que padecemos como nación, se ubican -primordialmente- en los diferentes modelos de sociedad “nacional” a la que aspiramos y contribuimos a hacer posibles las gentes del polo nacionalista-abertzale (por no hablar de la influencia del sector poblacional de obediencia española). O, por decirlo con otras palabras, en el diferente grado de confianza-colaboración o crítica con que percibimos y actuamos dentro del sistema capitalista actualmente vigente para “adecuarlo” o relevarlo en la EH actual y en la que aspiramos a construir. La misma existencia de EH está radicalmente condicionada por la aceptación o descarte de este modelo de organización social
4.- El modelo sociopolítico vigente en EH, como a nadie se le oculta, se caracteriza por estar basado en el predominio del clasismo social capitalista que intenta patrimonializar en unos pocos grupos-clases sociales la riqueza y el poder generados por toda la población. Las élites burguesas de nuestro país tuvieron su oportunidad histórica de liderar el nacimiento progresista de EH en las primeras décadas del siglo pasado, pero aquella oportunidad fue desaprovechada y derivó en un apaño más o menos vergonzante con los poderes reales-fácticos gran-burgueses de España y Francia (principalmente) y , consecuentemente, en hacer enormemente dificultosa hasta el día de hoy la misma existencia de EH, tal como se constata en el documento de “Análisis de la Situación”.
5.- Por eso, hablar de “vertebrar el sujeto político”, en referencia al mundo nacionalista-abertzale, debería suponer algo más que una frase “sugerente” y habría de referirse -como parece deducirse implícitamente del documento citado - al polo social integrado por las clases populares-trabajadoras actualmente dependientes económica, política y socialmente de las clases dirigentes de este sistema capitalista en EH. A mi modo de ver, una correcta resolución de nuestro problema nacional ha de encarrilarse no a intentar remediar los problemas “nacionales” del polo burgués (grande y/o pequeño) vasco, sino a atender al protagonismo del polo “pueblo trabajador” y más en concreto a implementar la eficacia social de los agentes y dirigentes de ese polo (sindicales, sociales y políticos). Este polo es el que merece “vertebrarse” y constituirse en sujeto de referencia para el resto de la población, por medio de alternativas afincadas en modelos de democracia participativa (auzolan) .
6.- La acumulación de fuerzas en torno a las alternativas por las que luchan los agentes sociales del movimiento popular está produciéndose continuamente, según los datos que se recogen en los dos documentos de NEG. Pero esas alternativas sectoriales aún no han llegado a constituirse en una levadura lo suficientemente poderosa como para transformar la masa poblacional general El pulso feroz que actualmente vivimos entre la concepción institucional de entender la democracia política en la resolución de nuestro problema nacional (ventajista para la elite económico-política de EH) y entre la concepción o modelo participativo de entender la democracia, nos revela cuáles son las diferentes fuerzas sociales que están el liza por atraer hacia sus propios modelos de convivencia al resto de la población de EH.
7.- En realidad, el polo de las clases dirigentes institucionales (y las personas y sub-sectores aliados) que se rigen por criterios y propuestas de corte capitalista no tienen respuesta eficaz para solucionar la “negación como nación” de EH. Su intento de protagonismo popular (devenido hoy en populismo) se evidencia una y otra vez como un una trampa para la mayoría social, ya que aplaza indefinidamente la resolución de las aspiraciones de soberanía que predica su retórica nacionalista . Por el contrario la alternativa progresista-socialista por una democracia participativa que están impulsando los agentes del polo “pueblo trabajador”, está pasando (mediante propuestas prácticas en el camino hacia la soberanía) de ser posible, a ser deseable y a ser factible e incluso necesaria o imprescindible en la percepción de la mayoría social.
8.- Pero siendo la vía del auzolan popular perceptible y adecuada, habrán de afinarse más, por un lado, las herramientas de “convencimiento” social acerca de la validez-eficacia de esas herramientas (en sus métodos y en su contenido), y por otro lado, habrá que unificar en un planteamiento político consensuado la diversidad de esfuerzos que se realizan a favor de la construcción nacional.. La pregunta es si en el momento coyuntural que atravesamos, es suficiente (aunque siga siendo imprescindible) la concentración de fuerzas del polo abertzale popular bajo el lema de “actuar con visión nacional” . En concreto, -y después del crudo análisis planteado en el documento de “Análisis de la Situación”- habrá que plantearse si no es más oportuno, en el actual momento represivo y antidemocrático, aunar fuerzas en un objetivo previo : El objetivo de : “democracia para EH” (“todas las personas todas las opciones, todas las ideas”). Liderar en estos momentos la lucha por este objetivo supone -a mi modo de ver- posibilitar siguientes pasos del proceso.
9.- Para evitar la dispersión de fuerzas y el desaliento habrá que tener claro que :
a.) -No hay solución posible a nuestra existencia nacional dentro de las coordenadas económicas, políticas e ideológicas del capitalismo. Ello no quiere decir ni mucho menos que haya que desistir en las peleas contra la opresión estructural que se manifiesta en tantos campos sociales, sino orientar esta pelea a fortalecer un modelo alternativo de poder democrático popular. A fortalecer un contrapoder popular
b) .- Teniendo claro que no vamos a poder conseguir nuestra liberación nacional mediante la reforma “por dentro” de este sistema, ni nos van a permitir hacerlo mediante la legalidad (¿?), la ética, la buena voluntad ni la política institucional centralista o autonómica vigentes, necesitamos dotarnos de una más afinada alternativa política de democracia popular-participativa enraizada en la experiencia de auzolan que venimos practicando.
10.- Queda pues por delante la tarea de aunar y vertebrar fuerzas populares que siendo objetivamente las que soportamos este sistema social, no asumimos subjetivamente nuestra condición del liderazgo que lógicamente nos corresponde. Por una parte se trata de pelear contra la guerra ideológica y represiva que activan permanentemente las clases dominantes intentando penalizar, hacer desistir, apartar y confundir a la mayoría social dominada, y, por otra parte, se trata de una pelea por afianzar-incrustar en la conciencia de las clases sociales dominadas, la posibilidad auténtica de dar a luz una EH para nosotr@s (para la mayoría social) . Esta conciencia que aparece una y otra vez en la multitud de iniciativas de los agentes sociales populares, merece extenderse y reelaborarse a un nivel político y de manera consensuada en una alternativa política por una democracia participativa realista. Se trata, en una palabra, de fijar sencilla y contundentemente, en la conciencia de la mayoría social, un modelo viable de democracia popular participativa al que apuntan todas las luchas populares frente al exclusivismo y particularismo de la gestión sociopolítica de las clases dominantes.
11.- Este tipo de conciencia y de poder asumido como real-posible por la gente del pueblo, posibilita que las luchas por un modelo de democracia popular en todos los ámbitos (laboral-económica, social y política), se realice con éxito, aunque ese éxito no sea completo a corto plazo ni bajo un único esquema de resolución. Por supuesto, las alternativas políticas no se ganan sólo demostrando teóricamente su justeza, racionalidad, honestidad, etc , sino peleando por ellas. Mejorando continuamente las propuestas-sugerencias que se deducen de la lucha práctica por conseguirla y reajustando los errores que suceden por el camino. Pero con una firme confianza en la justeza de los planteamientos básicos.
En resumen :
1.- Sin estar tan pendientes de los rifirrafes entre las fuerzas socio-políticas de obediencia al sistema capitalista en EH (sean españolistas y vasquistas) al polo social popular nos conviene prioritariamente afianzar-vertebrar en nuestro espacio social (la mayoría social popular- trabajadora) nuestra propia alternativa de resolución del problema nacional. De EH
2.- En esa franja social se ubica -a mi modo de ver- el único sujeto político que puede liderar la construcción nacional en el momento actual, recogiendo métodos y contenidos de actuación sacados de las experiencias de auzolan (y mejorados). Vertebrar esa franja social supone convertirla en sujeto activo, sacándola de la pasividad y la sumisión a que les impulsa la ideología dominante.
3.- El sentido y caracterización del cambio político hacia la autodeterminación y la territorialidad de EH que puede liderar el polo popular-trabajador, no puede orientarse sino hacia objetivos de extracción socialista . De un socialismo no doctrinario o retórico sino recogedor de las mejores enseñanzas de los luchadores históricos y contemporáneos en pro de nuestro socialismo identitario y dando cancha y apoyo, desde ya, al liderazgo de las gentes más honradas y capaces de este polo social.
4.- En la coyuntura no-democrática actual, el objetivo inmediato de nuestra pelea es el que se resume en el lema “Democracia para EH”, ya que su consecución se revela como la llave para cualquier otro paso posterior en el proceso hacia la resolución del nuestro problema nacional.
M.P.
Donostia, 14-10- 2008
Clases sociales dominantes y clases sociales subordinadas frente al problema nacional de EH
(algunos apuntes)
“La lucha nacional es, en último término, un problema de la lucha de clases” (Mao tse Tung, agosto de 1963)
En los momentos de crisis económica en que se sume periódicamente (tal como actualmente) la avaricia incontrolada de las corporaciones y dirigentes capitalistas, aflora con más crudeza esta experimentada afirmación de Mao. Alcemos, por ejemplo, un poco el velo del aparente maremagnum en que se mueve el discurso y el quehacer económico-político “oficial” en EH. Con solo acercarnos a los medios de comunicación, constatamos el afán de los dirigentes económicos y políticos institucionales, tanto de la CAV, como de Nafarroa e Iparralde por intentar mantener y justificar el actual sistema económico bajo el criterio de que la verdadera realidad de las cosas se dilucida en un supuesto “libre mercado” al que -dicen- hay que respetar y quizá corregir ocasionalmente cuando los perjudicados por él están excesivamente alborotados. “No hay más remedio -se nos adoctrina- que dejar actuar a las fuerzas del mercado trabando lo menos posible su desarrollo natural”.
Llevamos años escuchando esta monserga de los supuestamente científicos defensores de la economía capitalista y llevamos años comprobando en la práctica (que es el contraste científico más irrebatible) que tales criterios no son sólo acientíficos, sino causa directa de la precaria situación existencial de la mayoría de la población. La “libertad de mercado” es en realidad la libertad del más fuerte en tal mercado. Tanto en el mercado de las cosas como en el de las personas, a pesar de las apariencias igualitarias de sus defensores teóricos. Cada vez es más evidente la deshumanización de este sistema que convierte en mercancías, sujetas a la ley de la ganancia, a las personas que lo soportamos.
El papel de los políticos
¿Qué papel juegan nuestros políticos en tal estado de cosas?. De entrada, hay que subrayar que la mayoría se comportan como unos “mandados” a la vez que como beneficiarios de tal situación. En los niveles de alta dirigencia política forman ya una asociación corporativa (ya indistinguible) con los dirigentes empresariales de más rango (véanse como ejemplo los “naturales” y aclaratorios “intercambios” empresarios-políticos y políticos-empresarios) de Ardanza e Imaz, por no hablar de otros muchos). En los niveles intermedios y bajos, nuestros políticos chupan del bote lo que pueden, y/o les dejan, mientras, estén callados (o no excesivamente críticos) y dejen que los poderes reales campen a sus anchas. Más allá de sus gestos, palabras, poses y talantes, la mayoría de nuestros dirigentes políticos se someten por convencimiento o por conveniencia a este estado de cosas.
Y aquí hablamos a nivel de los políticos mantenedores del actual sistema sin entrar aún en más especificaciones o diferencias entre supuestos “nacionalistas” vascos o españoles ya que todos ellos se muestran básicamente leales a sus amos económicos dentro del sistema capitalista predominante.
Las peleas partidistas con que interesadamente se entretienen entre ellos y encandilan a las clases sociales subordinadas, se restringen a intentar acaparar la mayor cuota posible de poder social para sus dirigentes mediante propuestas constreñidas al nivel “político” (nivel entendido como administración de lo ya existente) : autonomistas, federalistas, unionistas....... Algunos de los sectores sociales que representan quizá pueden salir beneficiados económicamente por ello mediante el clientelismo , amiguismo o nepotismo, pero la masa de sus votantes se desentiende de ellos. De este modo, la “política” está considerada generalmente por las clases sociales subordinadas como un asunto de “los políticos”, es decir, como un aditamento o entretenimiento lucrativo de unos cuantos trepas o “listos” que se buscan un hueco para “vivir” a cuenta del erario público. Meros gestores de la legalidad clasista que beneficia a la minoría acaparadora de la sociedad..
¿Qué se puede esperar razonablemente de estos gestores políticos del Capital o, como decía Marx, de este “Consejo de administración que rige los intereses colectivos de la clase burguesa”?, ¿qué propuestas políticas pueden soportarse sobre la base del admitido, justificado y respaldado clasismo que protegen en EH?; ¿qué imposible EH puede existir -ni plantearse prácticamente (bien se proyecte como autonomista, federalista o unionista) a partir de conservar intocada la opresión económica actual sobre la mayoría de la población?; ¿Qué democracia política se puede justificar (sin sonrojarse) que niegue o se desentienda de la democracia económica de la población que dice representar?; ¿No es acaso la ignorancia, el desinterés, el miedo, la desorientación inducida por los “media” al servicio de los poderosos, los que siguen haciendo “sostenible” e incluso posible este estado de cosas”?.
Este intento por denominar democracia al sistema sociopolítico vigente en EH, adquiere tintes sangrantes no sólo en cuanto arañamos aún someramente la pasada y reciente historia de imposición clasista por una minoría social en nuestro país, sino también en cuanto analizamos con un mínimo de rigor y objetividad la situación de precariedad y imprevisibilidad económicas en que se desenvuelve la mayoría social.
No es que no se genere riqueza suficiente; no es que no haya capacidad de organizar y garantizar una vida digna a la mayoría de la población, sino que los representantes políticos actuales admiten, condescienden, apoyan e incluso participan en el latrocinio real y legal exclusivista-clasista de sectores minoritarios de la población contra y en perjuicio de la mayoría de la que se burlan.
M. P.
2008-08-22